Guayaquil, 30 de junio de 2011
ESTO DISPARÓ LA INSEGURIDAD
I PARTE
Ante la arremetida del crimen en calles, casas y plazas, no registrada por las encuestas que buscan complacer al principal responsable y mayor culpable, los analistas tienden a explicar el fenómeno en causas exógenas: que Perú es ya el primer productor de coca; que Brasil es el 2do consumidor mundial; que Colombia es el 2do productor de coca; que se expanden los carteles mexicanos; que es un fenómeno general en América Latina. En fin…
Todos esos factores son ciertos e influyen, pero ninguno tanto como las concepciones, reacciones y medidas de este gobierno que permitió el crecimiento del crimen organizado y común desde su primer día de gobierno. Aquí, una breve lista de sus criminales equivocaciones. Correa no creó la inseguridad; la acrecentó…
1. DESTROZA LA POLICÍA
Y no tras el amotinamiento del 30-S; fue desde el principio que la degradaron, porque los sacaron por corruptos, sin probarlo jamás, a 10 generales que podían ser Comandantes de la Institución, hasta quedarse con uno sumiso a su manoseo y experimentos. Así se estrenaron, humillando a la oficialidad mayor de la Policía. Luego:
- Desarmaron la cooperación con la embajada de E.U. sin recomponerla con otra o por otra
- Sancionaron con mayor dureza a los policías por excesos con delincuentes que a éstos por delitos con inocentes
- Les negaron la cooperación de la empresa privada y el Municipio de Guayaquil
- Les retiraron de la Central de llamadas de emergencias del Municipio de Guayaquil
- Tardaron en importar pistolas y balas
- Ingresaron miles, improvisados sin preparación, para patrullar incluso sin armas
- Montaron un nuevo organigrama sin consultar ni oír de su experiencia
- Los sancionaron por el 30-S mientras perdonaban a miembros de la FAE, Ejército y Marina por faltas ese día
- Los humillaron sacándolos con sus colchones y pertrechos de la casa presidencial
- Mermaron la cúpula policial hasta dejarla con 4 generales
- Olvidaron la ayuda a las familias de los policías afectados el 30-S
- Quitaron premios y condecoraciones a cuenta de unificar todo en un solo salario
- Amenazaron otra vez con ponerlos bajo las FF.AA
- Intentaron desaparecer el GIR
- Desparecieron la UIESS
- La volvieron absolutamente dependiente del ministerio del Interior (ex de Gobierno)
Y podría seguir…
En el lado positivo, el gobierno creyó compensar el daño a la Policía con edificios, mejoramiento de cuarteles, reequipamiento y aumentos salariales pero nada de eso curó la afectación a su dignidad y sus tradiciones. Correa cree que el Policía es una alcancía: porque le mete dinero debe estar feliz.
Invirtió $320 millones en 3 años para tener la mejor Policía de América Latina y solo ha conseguido dejarla peor de lo que estaba. Los llamados a enfrentarse a criminales lo hacen sin respaldo real del poder y con la moral por los suelos, producto de una serie de inmorales que malgastaron sus fondos y pisotearon su identidad.
El resultado era previsible: el delincuente está envalentonado y se siente respaldado
2. PROTEGE DELINCUENTES
No los cansaré con la descripción de los absurdos de la política correista en este sentido. Solo enumeraré los hechos:
- Sacan de la cárcel más de 5.000 delincuentes a pretexto de que estaban en prisión con 6.000 inocentes
- Quitan las armas a los inocentes eliminando los permisos de portarlas legalmente
- Impiden que se muestre el rostro de los acusados de un crimen pero no de los familiares que reclaman por sus víctimas
- Pretenden que los policías detengan pillos peligrosos sin violencia
- Despenalizan el tráfico de drogas en pequeñas cantidades, cuando el peor delito de las mulas no es ese, sino distraer para que no se ocupen de los grandes
- No castigan con cárcel el robo menor a $600 dólares
- Permiten la usura en mercados
- Eliminan los vidrios polarizados en vehículos privados
- Elimina las visas para entrar al Ecuador
- Dejan de pedir el pasado judicial a ciudadanos colombianos
- No atienden la advertencia de Manta al irse el FOL respecto a la instalación de bandas narcos allí
- Dejan dos años una cárcel nueva sin ocupar en Guayaquil porque la hizo Nebot
- Evaden reformas al Código Penal para aumento de penas en delitos graves
- Desisten de publicar fotos de los 10 más buscados
- Destinan gran parte de los mecanismos de inteligencia contra políticos y periodistas y no contra criminales
- Descontinúan los planes que uno y otro ministro del Interior inician contra la delincuencia
- Ignoran la cantidad de los delitos que no se denuncian; no cuantifican los de comisarías, solo aquellos registrados en fiscalías
- Exhortan a la gente a dejarse robar para evitar consecuencias mayores
- El Presidente declara “que no sabe de seguridad y recién se va a poner a leer”
3. VISIÓN EQUIVOCADA
En realidad, los aspectos detallados en los dos capítulos anteriores obedecen a una visión equivocada (o ausente) de la inseguridad y a una estrategia deliberada de permitirlo. Me explico:
- El gobierno, en realidad Correa que es todo el gobierno, cree que la inseguridad o mejor dicho la delincuencia, es producto solo de la pobreza y la injusticia social. Por lo tanto, en la medida en que se reduzca y combata ese mal, la delincuencia se reduce como reflejo de ello. La realidad lo desmiente. Solo una parte de la delincuencia responde a la desigualdad social. Y aún esa parte, no se ha reducido como debería ante el auge de los programas sociales. En general, el delito común ha subido; el sicariato se ha quintuplicado y el crimen organizado se ha instalado. Entonces, o esos programas son ineficaces (insuficientes siempre serán) o el origen de la delincuencia viene de otra parte. ¿Cuál?
- Una, sin duda, la actitud del Jefe de Estado hacia el delincuente; contemplativa, compasiva, comprensiva mientras con el inocente es exigente y en ciertos casos, acusatorio, implacable, denigrante, solo por el “delito” de no estar de acuerdo. Se puede especular o acertar incluso respecto a las razones del tirano para eso, pero no es del caso en este análisis. Ni tiene remedio ya: su mentalidad no va a cambiar. Hay quienes encuentran una explicación o justificación en el pasado paternal de Correa o sus andanzas de boy-scout, pero repito, no corresponde a este examen. Lo cierto es que su actitud es prodelincuente y antiinocente. Jamás le habrán oído increpar a los asesinos como lo hace con los evasores de impuestos, por ejemplo, para hablar de dos delincuentes: el uno acaba con un bien irreparable, la vida. El otro causa un daño reparable al fisco nacional.
- El socialismo del siglo XXI, doctrina o práctica- como se llame o lo que sea- acogido por este gobierno tiene como estrategia distraer, intimidar y acorralar a los inocentes con los delincuentes en la calle. Como ellos están bien protegidos y sus funcionarios corruptos incluso aliados con esas mafias (como se ha probado en casos de refugiados, guerrilleros, narcos y atracadores de las empresas incautadas), se sienten a salvo.
La tarea que cumplían las fuerzas represivas de las dictaduras las suplen los asaltantes en las calles. Y como dominan el aparato de publicidad, encuentra forma fácil de encubrir o justificar el desate de la delincuencia.”Nunca es por culpa de ellos; siempre es por culpa de los demás”.
- Confunden medidas dispersas con plan integral. Han tomado, por la urgencia, varias veces medidas adecuadas pero tardías e incompletas, sobre todo inconexas, sin ampararse bajo un estrategia que englobe todo y organice cada sector bajo un mismo objetivo.
- Imitan mal. Adoptaron un esquema similar al de los carabineros de Chile, sin adaptar las diferencias. Luego, replicaron experiencias aisladas de Colombia.
Son renuentes –por prejuicio- a implementar cualquier experiencia exitosa de E.U. En cuatro años, no han logrado una visión coherente contra el crimen.
- No tienen una definición de seguridad o mejor, de inseguridad. Cualquiera. No la tienen. No hay punto de partida por lo tanto.
- Carecen de una política pública de seguridad. La existencia de manuales, normas, códigos, directrices en los diversos ámbitos de la seguridad –externa, interna, pública, ciudadana- no se abrigan bajo un mismo paraguas.
4. TOLERA CORRUPCIÓN
El delincuente ve como algunos ricos de antes son más millonarios ahora y otros muertos de hambre son los nuevos ricos del barrio. La corrupción paga; entonces se animan. En otros casos, se sienten con derecho a la absolución porque el responsable de 8 muertes no es ni acusado! Tampoco al dueño de la nueva mansión en Cumbayá nadie lo investiga. ¡Entonces, que con los “pequeños delitos” no se metan! ¿Verdad?
5. MANOSEA JUSTICIA
Los delincuentes ven cómo a los mayores ladrones o asesinos nunca los capturan o por alguna razón, los liberan. Otros escapan e incluso son absueltos. No hay un solo funcionario corrupto preso a pesar de los cientos de casos comprobados en este gobierno; no hay un solo nuevo “capo” preso; ningún gran evasor de impuestos paga; la Corte Constitucional saca un violador de la cárcel; la Asamblea da amnistía a comandos sublevados; ningún banquero de los acusados el 98 está preso. Es evidente que, salvo excepciones, el sistema judicial funciona a favor del gran delincuente y se aplica solo a muy pocos de los pequeños. Eso alienta la inseguridad y empodera al maligno: piensa que con él no se meterán o de alguna forma se salvará. La justicia no es un factor disuasivo en esta sociedad, pero se volvió peor cuando resultó eficiente solo para los casos que le exigió Correa, vulnerando principios y leyes. Antes, la apropiación de la justicia era soterrada; ahora es pública
6. FOMENTA VAGANCIA
Ante el escaso resultado de los programas sociales y la nula generación de empleo, no estimulan al pobre o desocupado a emprender o aprender sino a depender: bonos a cambio de votos. Son incapaces de flexibilizar las normas de contratación para empleo ocasional y menos todavía de atraer inversión sólida para empleo permanente. Dicen que han reducido la pobreza y el número de pobres beneficiarios del bono subió de 1´400.000 a 1´800.000, aproximadamente. En ese contexto, delinquir tiene poco riesgo y alta probabilidad de gratificación, si accedes a lo básico sin producir nada, y además, las opciones de resultar impune en un atraco son altas.
7. CIEGO ANTE EL NARCOTRÁFICO
Desde hace 3 años el gobierno fue advertido por alguien escogido y respetado por ellos -¨Pancho Huerta- de que el Ecuador iba rumbo convertirse en una narcodemocracia. Lo vilependiaron.
Luego hubo múltiples signos y pruebas de la instalación aquí de grandes aliados de los carteles: dos submarinos para transportar droga; muchos laboratorios sofisticados; armas letales; vendettas territoriales. La reacción fue negar la gravedad de estas señales y capturar sujetos operativos pero jamás ir al fondo del problema: cortar y vigilar las vías de paso; optimizar la colaboración internacional; tecnificar a las unidades especializadas; cerrar un reclusorio especial para delincuentes de ese perfil peligroso; campañas educativas masivas; golpes certeros y dirigidos a los pocos focos fortines hasta ahora. Pero sobre todo, crear de verdad una sociedad justa en lugar de convertir la justicia en una propaganda.
Hay más causas, pero de las inmediatas, estas son las principales para el desate delincuencial y el disparo de la inseguridad.
Pero hay salidas… ¡todavía!
Pronto, la II parte: SALIDAS ANTE LA INSEGURIDAD


